Home
Home | Search | Login
Hoy April 21, 2014, 2:13 am Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
01/04/14 -  Cubadebate (Habana) - Discurso de Raúl en Santiago: No cederemos ante agresiones, chantajes ni amenazas 

Raúl Castro interviene en el Acto Central por el 55 Aniversario de la
Revolución Cubana en el Parque Céspedes, de Santiago de Cuba, el 1 de enero
de 2014.

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz,  Primer Secretario del
Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos
de Estado y de Ministros, en el acto de conmemoración del 55 Aniversario
del triunfo de la Revolución, en el parque Carlos Manuel de Céspedes,
Santiago de Cuba, el 1ro de enero de 2014, "Año 56 de la Revolución".

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado) 

Santiagueras y santiagueros;

Orientales;

Combatientes del Ejército Rebelde, de la lucha clandestina y de todas las
acciones combativas en defensa de la Revolución a lo largo de estos 55
años;

Compatriotas:

Ni el más soñador de los que acompañamos a Fidel en un acto como este, el
Primero de Enero de 1959, podía imaginar que hoy estaríamos aquí.

Nada fácil ha resultado este largo y azaroso camino. Ello ha sido posible,
en primer lugar, gracias a la inmensa capacidad de resistencia y lucha de
varias generaciones del noble y heroico pueblo cubano, verdadero
protagonista de esta, su Revolución, que es el triunfo del mismo ideal de
los mambises que en 1868, con Céspedes a la cabeza, iniciaron la guerra por
la independencia del yugo español; de Maceo y Gómez, con quienes José Martí
en 1895 retoma la gesta libertaria, truncada por la intervención
norteamericana en 1898, que impidió la entrada a Santiago de Cuba del
Ejército Libertador.

Es también la causa que enarbolaron contra la república burguesa y
neocolonial Baliño, Mella, Rubén Martínez Villena, Guiteras y Jesús
Menéndez, por solo mencionar a algunos.

Fue ese el afán que motivó a la Generación del Centenario, bajo el mando de
Fidel, a asaltar los cuarteles Moncada, en esta ciudad, y Carlos Manuel de
Céspedes, en Bayamo; a sobreponerse al fracaso, resistir el rigor de la
prisión, venir en la expedición del yate Granma, soportar el duro revés de
Alegría de Pío y encaminarse a la Sierra Maestra para empezar la lucha
guerrillera del naciente Ejército Rebelde, cuyo Comandante en Jefe, ejemplo
personal de valor en el combate, tenacidad e inclaudicable fe en la
victoria, junto a su vocación unitaria e indiscutible liderazgo, supo
forjar la unidad de todas las fuerzas revolucionarias y conducirlas al
triunfo definitivo.

Exactamente 60 años después de que los interventores norteamericanos
escamotearan la victoria a las huestes insurrectas, esta vez los mambises
sí pudieron entrar a la ciudad de Santiago de Cuba.

Rendimos hoy merecido tributo a quienes entregaron sus vidas en montañas,
campos y ciudades, combatientes del Ejército Rebelde y luchadores
clandestinos, a aquellos que después del triunfo cayeron en otras muchas
honrosas misiones, a todos los que dedicaron su juventud y energías a
construir el socialismo, guiándose por la prédica martiana de que toda la
gloria del mundo cabe en un grano de maíz y que no hay satisfacción ni
premio más grande que cumplir con el deber.

No podemos dejar de mencionar la contribución decisiva de las mujeres
cubanas a lo largo del proceso revolucionario, como dignas continuadoras
del ejemplo de Mariana Grajales, la madre de los Maceo, tanto en la lucha
guerrillera como particularmente en la clandestinidad, sometidas a la
brutal persecución de los esbirros de la tiranía. En ocasión de este 55
aniversario, la Televisión Cubana ha estado difundiendo el serial histórico
Clandestinas como un justo homenaje a aquellas valerosas muchachitas que
tantas veces arriesgaron la vida. Algunas de ellas se encuentran aquí
presentes, para alegría nuestra (Aplausos).

En este propio lugar, el Primero de Enero de 1959, en medio del júbilo
popular que se adueñó de todo el país, ya Fidel premonitoriamente advertía,
cito: "La Revolución empieza ahora, la Revolución no será una tarea fácil,
la Revolución será una empresa dura y llena de peligros."

Desde bien temprano, se pusieron en marcha infinidad de planes de
desestabilización, comenzando con el refugio brindado en Estados Unidos a
criminales y torturadores del régimen de Batista y también a toda suerte de
malversadores que se apropiaron del erario de la nación.

La Revolución triunfante debió enfrentar el fomento y la organización del
terrorismo de Estado mediante el sabotaje y el bandidismo armado, que en
dos ocasiones llegó a actuar en las seis provincias que entonces tenía el
país; la exclusión de Cuba de la OEA  y la ruptura de relaciones
diplomáticas por todos los países latinoamericanos, con la honrosa
excepción de México; la invasión de Playa Girón, el bloqueo económico,
comercial y financiero, la masiva campaña mediática para difamar al proceso
revolucionario y a sus líderes, en especial contra Fidel, objetivo de más
de 600 planes de atentado; la Crisis de los cohetes en octubre de 1962, el
secuestro y ataques a embarcaciones y aeronaves civiles, el asesinato de
maestros y alfabetizadores, obreros, campesinos, estudiantes y
diplomáticos, que dejó una estela, hasta ahora, de 3 478 muertos y 2 099
incapacitados.

Han sido 55 años de incesante lucha frente a los designios de once
administraciones norteamericanas que, con mayor o menor hostilidad, no han
cejado en el propósito de cambiar el régimen económico y social fruto de la
Revolución, apagar su ejemplo y reinstaurar el dominio imperial sobre
nuestra Patria.

La Revolución Cubana puso fin a varios mitos, entre ellos, el de que no era
posible construir el socialismo en una pequeña isla a 90 millas de Estados
Unidos. Una Revolución que no fue consecuencia de una confrontación
internacional ni contó con apoyo masivo del exterior. Una Revolución que no
se limitó a la sustitución de un poder por otro, sino que en menos de 24
horas disolvió la maquinaria represiva del régimen dictatorial y sentó las
bases de una sociedad nueva. Una Revolución que construyó un ejército que
es el pueblo uniformado, y elaboró, para defenderse, su propia doctrina
militar.

Una Revolución que cumple 55 años de trabajo por y para el pueblo, a quien
hizo dueño de la tierra y las industrias, alfabetizando primero y formando
maestros y profesores, construyendo escuelas generales y especiales para
todos los niños, universidades, escuelas de arte y de deportes, edificando
policlínicos y hospitales, preparando médicos para Cuba y el mundo. Una
Revolución que nos ha llevado a alcanzar índices de educación y salud que
hoy son referencia internacional.

Una Revolución que sentó las bases para democratizar los espacios de
creación, difusión y acceso a la cultura.

Resumiendo, una Revolución que ha hecho realidad y proseguirá cumpliendo el
profundo anhelo martiano que preside la Constitución y señala, cito: "Yo
quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos
a la dignidad plena del hombre."

Al hablar de estas cuestiones, recuerdo la frase de Fidel el 26 de julio
del 2003 al intervenir en el acto por el aniversario 50 del Moncada cuando
afirmó: "educar al pueblo en la verdad, con palabras y con hechos
irrebatibles, ha sido quizás el factor fundamental de la grandiosa proeza
que este ha realizado".

Cómo calificar de otra manera la colosal capacidad de resistencia y de
confianza en sí mismo que brindó al mundo nuestro pueblo, que supo resistir
estoicamente el durísimo período especial a que nos vimos sometidos como
consecuencia de la desaparición de la Unión Soviética y el campo
socialista, en medio de la ola de incertidumbre y desmoralización que esos
dramáticos acontecimientos generaron en buena parte de las fuerzas
progresistas de la humanidad.

La imagen de Cuba, famosa en América antes de la Revolución como un paraíso
para el juego, la prostitución, refugio de mafiosos y destino preferido de
sus sucias inversiones, facilitadas por la generalizada corrupción
administrativa de la tiranía, se transformó mediante el proceso
revolucionario en símbolo de dignidad, independencia, humanismo e
intransigencia en defensa de los principios.

Siguiendo la máxima de Martí, la Revolución Cubana nunca ha preguntado de
qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber. Hemos sido
coherentes y consecuentes con la ética martiana. A lo largo de 55 años
recibimos la solidaridad noble y generosa de muchos pueblos hermanos, en
primer lugar de la Unión Soviética mientras existió y muy especialmente en
los primeros y difíciles años, al tiempo que brindamos nuestro apoyo
solidario en distintas regiones del planeta, tanto en las gloriosas
misiones combativas internacionalistas como en los programas de
colaboración médica, educacional, deportiva y en otras esferas, haciendo
realidad el legado de que "Patria es Humanidad".

Jamás hemos cedido ni cederemos ante agresiones, chantajes ni amenazas. La
política exterior de la Revolución siempre ha sido un arma poderosa para
defender la independencia, autodeterminación y soberanía nacionales, en
favor de la paz mundial, el desarrollo, la justicia social y la solidaridad
con los pueblos del Tercer Mundo.

El planeta que habitamos ha cambiado mucho desde el primero de enero de
1959. Esta pequeña isla, a la que mediante brutales presiones de los
gobiernos norteamericanos se pretendió separar de su entorno regional,
ejerce la presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y se apresta a celebrar su reunión
Cumbre en La Habana a finales de este mes, animada por el ideal de forjar
una nueva unidad dentro de la diversidad en Nuestra América.

No olvidamos la singular coincidencia histórica de que en una fecha como
hoy, 1ro de enero, hace 210 años, triunfó la primera revolución en la
región latinoamericana y caribeña, la que también fue la primera y única
victoria de un movimiento revolucionario dirigido por negros esclavos que
luchaban contra ese oprobioso sistema y a la vez por la independencia
nacional.

Los efectos de aquellos dramáticos acontecimientos repercutieron en Cuba,
incluso por las venas de no pocos orientales corre sangre haitiana.

Ambas naciones hemos tenido que pagar un alto precio por la audacia de
enfrentar a los imperios dominantes.

Al abordar este asunto deseo reiterar al hermano pueblo haitiano y a su
gobierno que los cubanos jamás los abandonaremos y que siempre podrán
contar con nuestra modesta colaboración (Aplausos).

Compañeras y compañeros:

Aprovecho la ocasión para dedicar unas breves palabras a la marcha de dos
importantes programas en interés de Santiago de Cuba.

A un costo de más de 200 millones de dólares se ha ejecutado la
reconstrucción del acueducto de la segunda ciudad en población del país, en
la que un cuarto de millón de habitantes recibía el servicio de agua  entre
7 y 9 días, otros 76 500 tenían un ciclo de distribución superior a 15 días
y más de 16 000 ni siquiera contaban con acueducto, lo que llevaba a
realizar unos 200 viajes de pipas diarios para abastecerlos, con un elevado
consumo de combustible.

Para casi todos ustedes hoy la situación descrita pertenece al pasado, pues
de los 32 sectores hidrométricos existentes, 29 se abastecen diariamente,
quedando tres que lo hacen en días alternos y se trabaja en la calibración
del sistema de distribución para alcanzar la meta trazada. Además fueron
rehabilitadas las tres plantas potabilizadoras y 22 estaciones de bombeo.

Como parte de este programa también se inició la construcción del
alcantarillado y drenaje pluvial, específicamente en el reparto San
Pedrito, lo que se extenderá al resto de la ciudad a partir del 2014.

Se ha dotado a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado del equipamiento
requerido para asegurar la sostenibilidad de sus servicios. Corresponde
ahora a ustedes hacer un uso racional del agua.

Como es conocido, esta ciudad sufrió la furia de los vientos del huracán
Sandy en la madrugada del 25 de octubre del 2012, que también afectó,
aunque en menor magnitud, a las provincias de Holguín y Guantánamo. La
pérdida de 11 vidas humanas y las desoladoras imágenes de destrucción de
viviendas, infraestructuras e instalaciones vitales que tuvimos que padecer
en las primeras jornadas posteriores al evento, pusieron de manifiesto,
junto a la solidaridad nacional e internacional, en primer lugar de los
hermanos venezolanos (Aplausos), la capacidad del pueblo santiaguero para
vencer cualquier obstáculo.

A un año y dos meses de intenso trabajo, se ha logrado solucionar el 50% de
las 171 380 afectaciones reportadas a la vivienda, además fue restablecido
el 97% de las instalaciones de salud pública, el 88% del sistema de
educación, el 82% de cultura y deportes, así como el ciento por ciento en
el caso de la industria alimentaria.

A pesar del incumplimiento del plan provincial de nuevas viviendas, se
culminaron las 331 planificadas en el barrio de San Pedrito, históricamente
uno de los más humildes,  y se continúan los trabajos en otras zonas de la
ciudad.

Proseguiremos controlando sistemáticamente desde el Gobierno Central estas
labores hasta su total restablecimiento.

Para lograr edificar una ciudad cada vez más bella, higiénica, ordenada y
disciplinada, a la altura de su condición de Ciudad Heroica, cuna de la
Revolución, como expresé el 26 de julio del año pasado al conmemorar el 60
aniversario del Moncada, corresponde ahora, en primer lugar a las
autoridades, con el apoyo de sus ciudadanos, reforzar el respeto -repito,
reforzar el respeto- al papel que debe jugar la Planificación Física, a lo
que contribuirá el estricto cumplimiento del nuevo Plan de Ordenamiento
Territorial de la ciudad, que será aprobado este año por la Asamblea
Provincial del Poder Popular.

Pienso que si todos cumplimos con nuestro deber, podremos continuar
asegurando que "Santiago sigue siendo Santiago" (Exclamaciones de:
"¡Santiago!").  Exactamente (Aplausos).  Si quisiéramos ayudar a
traducirlo, eso quiere decir que se puede construir, pero no donde a cada
cual se le ocurra, si no más nunca vamos a tener una ciudad como decíamos
el 26 de Julio y hoy:  bella, higiénica, ordenada y disciplinada.  ¿Están
de acuerdo ustedes? (Exclamaciones de: "¡Sí!" y aplausos.)

Hasta aquí lo que pensaba decirles sobre ambos programas.

Seguidamente abordaré una cuestión en la que resta un largo trecho por
recorrer. Me refiero al reto que nos impone la permanente campaña de
subversión político-ideológica concebida y dirigida desde los centros del
poder global para recolonizar las mentes de los pueblos y anular sus
aspiraciones de construir un mundo mejor.

En su brillante definición del concepto "Revolución" formulada el primero
de mayo del año 2000, en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Fidel
enunció, entre otras ideas, las siguientes:

"Revolución es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del
ámbito social y nacional;"

"es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;"

"es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de
aplastar la fuerza de la verdad y las ideas".

En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben
intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y
de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias
mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada
de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema
capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura
nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés
mercantilista por encima de la moral.

En resumen, se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las
supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si
esos preceptos no representaran cabalmente los intereses de la clase
dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además, inducir la
ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas
generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo
ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba.

En las presentes circunstancias, el desafío se hace mayor y estamos seguros
de que con el concurso de las  fuerzas de que dispone la Revolución
saldremos victoriosos en este decisivo campo de batalla, haciendo realidad
los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia
Nacional del Partido hace dos años, dirección en la que no se ha avanzado
lo necesario.

Queda muchísimo trabajo por hacer. Para ello contamos con la pujanza y
compromiso patriótico de la gran masa de intelectuales, artistas,
profesores y maestros revolucionarios, así como con la firmeza de nuestros
centros de investigaciones sociales, universidades y de su estudiantado,
aún sin utilizar plenamente sus potencialidades.

Los empeños de diseminar ideas que niegan la vitalidad de los conceptos
marxistas, leninistas y martianos, deberán contrarrestarse, entre otros
medios, con una creativa conceptualización teórica del socialismo posible
en las condiciones de Cuba, como única alternativa de igualdad y justicia
para todos.

Las nuevas generaciones de dirigentes, que paulatina y ordenadamente van
asumiendo las principales responsabilidades en la dirección de la nación,
nunca podrán olvidar que esta es la Revolución Socialista de los humildes,
por los humildes y para los humildes (Aplausos y exclamaciones), premisa
imprescindible y antídoto efectivo para no caer bajo el influjo de los
cantos de sirena del enemigo, que no renunciará al objetivo de
distanciarlas de nuestro pueblo, en el propósito de socavar su unidad con
el Partido Comunista, único heredero legítimo del legado y la autoridad del
Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz
(Aplausos y exclamaciones de:  "¡Viva!").

En este sentido, vale la pena recordar la relevancia que tiene continuar
perfeccionando constantemente el principio de consultar de manera directa
con la población las decisiones vitales para el desarrollo de la sociedad,
como quedó demostrado durante el proceso previo a la aprobación del nuevo
Código de Trabajo por nuestra Asamblea Nacional, al igual que en su momento
se hizo con el proyecto de los Lineamientos de la Política Económica y
Social, los que luego de su amplio y democrático examen popular fueron
aprobados por el Sexto Congreso del Partido y refrendados posteriormente en
nuestro Parlamento, ante el cual se rinde cuenta dos veces al año acerca de
su implementación y de similar manera se procede en el seno del Gobierno y
del Partido.

Con este método se podrá garantizar que el programa de la Revolución se
actualice cada cinco años, para que siempre responda a los verdaderos
intereses del pueblo en los asuntos fundamentales de la sociedad y corregir
oportunamente cualquier error. Así se asegurará también el permanente
perfeccionamiento y profundización de nuestra democracia socialista.

Estrechamente vinculada con estos conceptos de alcance estratégico,
verdaderamente estratégico para el presente y el futuro de la Patria, está
la frase pronunciada por Fidel aquí, casi a esta misma hora, desde ese
balcón exactamente, hace hoy 55 años, con la que, por su eterna vigencia
deseo concluir mis palabras, cito: "La Revolución llega al triunfo sin
compromisos con nadie en absoluto, sino con el pueblo, que es al único que
le debe sus victorias" (Aplausos).

Cincuenta y cinco años después, en el propio lugar, podemos repetir con
orgullo: ¡La Revolución sigue igual, sin compromisos con nadie en absoluto,
solo con el pueblo!

Muchas gracias.

(Exclamaciones de: "¡Viva la Revolución, Vivan Fidel y Raúl!")

(Ovación.)


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.