Home
Home | Search | Login
Hoy April 23, 2014, 7:37 am Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
12/13/13 - Rebelión (Madrid) - Mandela, Obama y Raúl

Ángel Guerra Cabrera Rebelión


Estados Unidos, conviene recordar, fue junto a sus aliados de la OTAN e
Israel el más firme sostén económico, político y militar del régimen del
apartheid en Suráfrica. Lo tenían sin cuidado Los sufrimientos infligidos a
los negros por ese odioso sistema considerado un crimen de lesa humanidad
por el derecho internacional. No es casual que la CIA entregara a Mandela a
la policía sudafricana. No olvidemos que Mandela mucho después de haber
cumplido 27 años de cárcel y de concluir su mandato como el primer
presidente negro de Sudáfrica continuó en la lista de terroristas del
Departamento de Estado hasta el año 2008. Más aún, está profusamente
documentada la complicidad estadunidense en el sostenimiento del
colonialismo en África y cuánto hizo por impedir el triunfo de sus
movimientos de liberación nacional.

La presencia de Obama y su discurso en las honras fúnebres de Nelson
Mandela exige subrayar, por eso, que cualquier presidente de la
superpotencia carece de autoridad moral para proclamarse admirador y
seguidor del héroe sudafricano. De la misma manera, Obama, al reprochar a
otros líderes, en el estadio FNB de Soweto, que apoyen a Mandela pero
"persigan disidentes" demuestra que, aunque sea negro, padece la misma
arrogancia imperial típica de la privilegiada y mesiánica cúpula
estadunidense. ¿Quién si no los cuerpos represivos de ese país molieron a
palos a los integrantes de Occupy Wall Street?

La doctrina Monroe sigue vigente y a escala universal. Ese mismo Obama ha
recrudecido el bloqueo contra Cuba, bombardeó y despedazó Libia, y asesina
a cientos de inocentes con los drones en Pakistán, Afganistán y Yemen.
Igualmente, aprueba planes desestabilizadores y golpes de Estado contra los
gobiernos independientes de América Latina y el Caribe apoyándose en su
descomunal aparato subversivo y mediático. Eso sin contar el estado
orwelliano de espionaje dirigido no sólo contra los que considera enemigos
sino contra sus aliados y sus propios ciudadanos.

A principios de los 90 poderosas circunstancias forzaron a interrumpir el
apoyo estadunidense al apartheid, contra el que la población negra se
mantenía en indoblegable rebeldía. A partir de la derrota sufrida en la
batalla de Cuito Canavale por el régimen del apartheid, que incluso
disponía de armas nucleares, Washington no tuvo otra alternativa que buscar
una salida negociada. El golpe demoledor asestado al ejército sudafricano
por la potente agrupación de tropas cubanas junto a sus compañeros de armas
angolanos y namibios produjo un giro de tal magnitud en la correlación de
fuerzas político-militares en el sur de África que Estados Unidos se vio
impedido de evitar la independencia de Namibia, la consolidación de la
independencia de Angola y el fin del apartheid.

Pero no hay que salir de Estados Unidos para percatarse de la incongruencia
de Obama cuando afirma admirar e inspirarse en Mandela. En su gobierno,
además de que el uno por ciento más rico obtiene el 93 por ciento del
incremento de la riqueza, la población negra sufre el doble de desempleo
que los blancos y hay más negros encarcelados que esclavos en 1850; los
niños afroestadunidenses en pobreza son casi el triple que los blancos en
esa situación y es muy probable que uno de cada tres infantes negros
nacidos en 2001 acabará en la cárcel. Esta situación se agrava con el
pingüe negocio de la privatización de las prisiones, que ha hecho aumentar
cientos de veces el número de reclusos. En un retorno al régimen esclavista
supuestamente liquidado con la guerra civil norteamericana (1865) ahora el
capital dispone de abundante mano de obra barata negra y latina con la que
subir en flecha sus ganancias.

Mientras tanto, el presidente cubano, Raúl Castro, representaba lo
contrario de Obama en las horas fúnebres de Mandela. En Raúl se
simbolizaban allí los legendarios logros de la revolución cubana en la
justicia social, la educación, la salud pública universales y gratuitas y
la igualdad de derechos. Su lucha contra el racismo dentro y fuera de sus
fronteras, su indeclinable solidaridad con los movimientos de liberación y
pueblos de África. Y, por supuesto, la sólida y larga amistad combatiente
entre Mandela y Fidel.

Bienvenido sea el apretón de manos de Obama a Raúl si éste significa que el
ocupante de la Casa Blanca iniciará los pasos para poner fin a la ilegal e
inmoral política de hostilidad y bloqueo contra Cuba.

Twitter: @aguerraguerra


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.