Home
Home | Search | Login
Hoy April 23, 2014, 6:42 pm Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
12/07/13 - Granma (Habana) - Maceísta

Maceísta

PEDRO DE LA HOZ

Un término pretérito de honda raíz patriótica ha vuelto a cobrar fuerza:
maceísta. Por Maceo, Antonio, el Titán. Espejo de verticalidad,
consecuencia y coherencia revolucionaria, y en antiguas épocas, de refugio
resistente y señal de proyecto inacabado, de promesa incumplida en una
república frustrada por la intervención neocolonial y la subordinación de
los intereses nacionales a los de la potencia vecina. Ser maceísta,
entonces, significaba oponerse al ninguneo de los veteranos mambises de
fila, a la victimización de la espiritualidad heredada de los ascendientes
africanos, al zanjonismo de la politiquería imperante, a la marginación
social, a la discriminación racial.

Dos imágenes definen simbólicamente el maceísmo de hoy. En la Plaza que
lleva su nombre en Santiago de Cuba, ante la imponente escultura ecuestre
moldeada por Alberto Lescay y los filosos machetes enhiestos concebidos por
el artista Guarionex Ferrer, bajo una llovizna pertinaz, quedó sellado en
la clausura del IV Congreso del Partido, en diciembre de 1991, el
compromiso entre la vanguardia política, encabezada por Fidel y el pueblo
para resistir los embates que se avecinaban ante el derrumbe del socialismo
europeo y el recrudecimiento de la hostilidad imperial. Pocos años después,
en el mismo escenario donde se produjo el histórico rechazo del General
Antonio a las claudicantes condiciones del Pacto del Zanjón, el pueblo juró
con la Proclama de Baraguá la decisión de no traicionar el rumbo y destino
de la Revolución socialista.

No faltan, sin embargo, quienes interpretan el maceísmo a su manera, como
una parcela particular desvinculada del legado histórico. Son aquellos que,
antes y ahora, tratan de enfatizar los valores militares de Maceo por
encima de sus valores políticos e ideológicos.

No basta con repetir la conocida frase de que Maceo poseía tanta fuerza en
el brazo como en la mente. Hace falta sistematizar la divulgación de su
pensamiento y atemperarlo a las exigencias actuales. Poner al día, es
decir, en conocimiento diario, no solo en el ámbito académico sino en la
escuela cubana y la práctica discursiva social, sus formidables
contribuciones y los iluminadores estudios sobre su vida y pensamiento. En
Santiago de Cuba fue fundado el Centro de Estudios Maceístas, urgido de
mayor proyección pública e incluso de un local donde sus investigadores
puedan promover su labor, pues el que ocupa actualmente se halla en ruinas.

Ser maceísta es también ser martiano. Personalidades complementarias y
confluyentes a las que no se les puede escindir bajo ningún concepto.
Inútil será escarbar en episódicas discrepancias, sin tomar en cuenta la
plena coincidencia de propósitos y la plataforma común de objetivos
patrióticos y anticoloniales. Ahí están los testimonios de respeto y
admiración que ambos se profesaron.

Y si alguien pretende enarbolar a Maceo como pretexto para la desunión por
motivos raciales -aun cuando sabemos que se nos presenta como tarea
consustancial e impostergable desterrar definitivamente prejuicios para
completar nuestra obra de justicia social-, bastan sus palabras: "En cuanto
a mí, amo todas las cosas, y a todos los hombres, porque miro más a la
esencia que al accidente de la vida: y por eso tengo sobre el interés de
raza, cualquiera que ella sea, el interés de la Humanidad que es en resumen
el bien que deseo para mi patria querida. La conformidad de la obra con el
pensamiento: he ahí la base de mi conducta, la norma de mi pensamiento, el
cumplimiento de mi deber."


Original Source / Fuente Original:
http://www.granma.cubaweb.cu/2013/12/07/nacional/artic01.html


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.