Home
Home | Search | Login
Hoy April 24, 2014, 3:30 am Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
12/08/13 - Juventud Rebelde (Habana) - Óperas primas y sus espacios refrescantes

El cine brasileño presenta los títulos El lobo detrás de la puerta,
Tatuaje, Menor de edad y Estación Libertad. Argentina participa con Los
dueños y Chile reserva los filmes El verano de los peces voladores y Las
analfabetas. En tanto, México compite con los largometrajes Halley, Las
lágrimas y La jaula de oro

Joel del Río digital@juventudrebelde.cu 7 de Diciembre del 2013 21:04:40
CDT

Asciende la temperatura de las expectativas por uno de los grandes eventos
culturales que ocurren en Cuba, el Festival Internacional del Nuevo Cine
Latinoamericano. Tal vez sea el momento de recordar que una de las muchas
razones por las que puede enorgullecerse la magna cita es la pormenorizada
atención que siempre recibieron las obras de los debutantes. Desde 2003
existe una competencia independiente de óperas primas, y son muchas las
ediciones en que dicho concurso eclipsa al no siempre bien llamado concurso
principal.

Desde La Habana se le dio el espaldarazo, cuando eran principiantes, al
mexicano Carlos Reygadas, los brasileños Karin Ainouz y Claudio Assís, y
los cubanos Juan Carlos Cremata, Alejandro Brugués y Jorge Luis Sánchez,
por solo mencionar unos pocos de los que ahora deben concursar, cuando
tienen nuevas películas, en el apartado de los consagrados y veteranos.
Porque al igual que todos los movimientos cinematográficos innovadores que
en el mundo han sido, el nuevo cine latinoamericano ha garantizado sus
perennes ciclos de supervivencia mediante el injerto de la savia más fresca
y oxigenante.

Todo eso está muy bien, pero el espectador cubano, que gusta de volcarse en
diciembre a las salas del Festival, muchas veces se ve incapacitado para
decidir, por falta de información, lo que debe ver. Y la capacidad de
elegir se obstaculiza en el caso de las primeras películas, que muchas
veces llegan a la competencia sin demasiado fogueo internacional en otros
eventos. A continuación intento caracterizar algunas de las óperas primas
en concurso, para tratar de motivar a los indiferentes, e incluso evitar
que los interesados en el banquete se lancen a cualquier propuesta mientras
que, tal vez, en un cine cercano, se proyecta un título cuyo tema o
tratamiento parecía más interesante.

Si bien 2013 no ha sido el mejor año para el cine brasileño, permanece
continua la fluencia de nuevos talentos. Son cuatro los títulos: El lobo
detrás de la puerta, Tatuaje, Menor de edad y Estación Libertad. El
espectro genérico es muy amplio, desde una historia de amor homosexual en
el contexto del teatro travesti y subversivo, en el Recife de 1978, con
Tatuaje, de Hilton Lacerda; hasta el thriller urbano, carioca, con el
estudio de la obsesión, y la violencia que puede generar el aburrimiento y
la traición en El lobo detrás de la puerta, de Fernando Coimbra.

Tatuaje viene avalado con la leyenda de "el filme brasileño más premiado
del año". También han conquistado elogios los dos filmes procedentes del
gigantismo urbano paulista. La directora Caru Alves de Souza apuesta por
debatir la disminución de la edad penal con Menor de edad, que habla sobre
una abogada que debe comparecer ante un tribunal para defender a su hermano
menor, acusado de un delito grave, mientras que Caito Ortiz aborda en
Estación Libertad la historia de Mario Kubo, un antihéroe descendiente de
japoneses que sufre una crisis existencial en medio del barrio Libertad y
la estación de Metro que se nombra de igual manera, también en São Paulo.

Tampoco Argentina tuvo un gran año cinematográfico. Al menos en el contexto
internacional, brasileños y argentinos se vieron desplazados por el empuje
de mexicanos y chilenos, pero sobre ellos escribimos más adelante. Dos
mujeres debutantes se incluyen en esta nómina: María Florencia Álvarez con
la coproducción argentino-brasileña Habi, la extranjera, y Bárbara
Sarasola-Day con la coproducción argentino-colombiana Deshora. La primera
cuenta la historia de una joven provinciana, que va a Buenos Aires y conoce
a un joven libanés que la atrae profundamente. Una historia también de
descubrimiento y búsqueda se relata en Deshora, que describe la llegada de
un joven colombiano, adicto a las drogas, a la casa de su prima, y el
cambio que el muchacho ocasiona en la vida de ella y de su esposo.

El concurso de primeras obras se completa, en cuanto a la participación
argentina, con Los dueños, codirigida por Agustín Toscano y Ezequiel
Radusky. Y hacia temas definitivamente sociales, como la desigualdad de
oportunidades, la exclusión y el sistema de castas, tratados sin panfleto
ni arengas, se orientaron también las chilenas El verano de los peces
voladores, de Marcela Said Cares, y Las analfabetas, de Moisés Sepúlveda.

Protagonista femenina tiene la mexicana Los insólitos peces gatos, de
Claudia Sainte-Luce, que trata sobre una joven solitaria que decide hacerse
cargo de los niños de una amiga muy enferma. Sin embargo, los otros tres
largometrajes mexicanos en competencia se concentran sobre todo en
personajes masculinos, pero aquejados por grandes angustias y malestares:
Halley, de Sebastián Hoffman; Las lágrimas, de Pablo Delgado Sánchez, y La
jaula de oro, de Diego Quemada-Diez.

Entre las grandes sorpresas de este Festival se cuenta la alta calidad de
la representación venezolana. En anterior edición hablamos de Pelo malo, de
Mariana Rondón, que ha sido destacada en cuanto Festival se presentó en los
últimos meses, y ahora queremos destacar a un par de debutantes: Miguel A.
Ferrari con Azul y no tan rosa, y Claudia Pinto Emperador con La distancia
más larga. En la primera de estas, Diego debe hacerse cargo de atender a su
pareja, Fabrizio, víctima de un ataque homofóbico, mientras intenta lidiar
con los reproches de un hijo adolescente a quien no ve desde hace años.

En La distancia más larga hay también un joven que desordena la vida del
personaje central, en este caso Martina, una mujer a quien le quedan pocos
meses de vida y recibe la visita inesperada de su nieto Lucas. Y la
atención a las expectativas, actitudes e inclinaciones de los niños o
jóvenes se convierte también en el centro dramático de la uruguaya Tanta
agua, codirigida por Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero, que explora
las relaciones tensas de unos niños con su progenitor, y de las
ecuatorianas Mejor no hablar de ciertas cosas, de Javier Andrade, y Sin
otoño sin primavera, de Iván Javier Mora, dedicadas ambas a retratar
submundos del marginalismo, las drogas, la delincuencia, el sexo y el rock
and roll.

Mi lector tiene dos caminos: buscar la rutina de los nombres conocidos y
los prestigios bien cimentados, o aventurarse a escuchar y tratar de
comprender lo que intentan comunicarnos los más jóvenes. El Festival estará
abierto para ambas opciones.


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.